Fotógrafos en pandemia.

Llevo mucho tiempo con el blog parado por muchas razones. Una de ellas, fue este suceso que nos ha caído encima a todos: la aparición de una pandemia llamada covid-19.

Pues bien, como fotógrafa, empecé a cancelar sesiones de fotos. Luego, eventos importantes también (desfiles, bodas, cumpleaños…). Y, por últimos, colegios y todo el mundo quedó confinado, por lo que si la gente se confina y tu trabajo es fotografiarla porque no trabajas para ningún medio de comunicación… trabajo igual a cero.

¿Cómo lo he vivido a modo personal? Con miedo. Miedo de que la gente muera. De que alguien al que quiero lo haga. O yo misma. Imagino que… no como todos porque hay gente que cree que esto ni existe, pero sí como los que tenéis dos dedos de frente y veis a personas morir o caer enfermas.

¿Cómo lo he vivido como fotógrafa? Pues realmente, no hice muchas fotografías porque donde me quedé a vivir con mi familia para que mis padres no tuviesen que salir, ni una sombra decente había que capturar. Si acaso, al perrete le ha caído alguna que otra fotito. El tiempo lo invertí en coger mi máquina de coser y hacer mascarillas para salir, para mis vecinos o familiares dejándoselas en los ascensores. Eso, además de cuidar de los míos. Entonces, la fotografía quedó algo aparcada, pero no (¡NUNCA!) mis ideas de crear y hacer.

Eso sí, tampoco es que haya estado quieta o la cámara se haya quedado en off hasta día de hoy. Al contrario. Cuando nos desconfinaron y pasó un tiempo prudencial, hice un preboda que os dejaré en el próximo post. Obviamente, con todas las medidas como podréis ver y comprobar en el vídeo. Si los tocaba, antes mis manitas limpias. Yo siempre con dos mascarillas para seguridad de ellos (y mía). Son dos amores de personas de las cuales ya hablaré también para dedicarles unas palabras de agradecimiento por confiar en mi trabajo como fotógrafa.

Además, también tuve dos bodas el mismo día, repartiendo mi equipo entre Córdoba y Toledo. Tanto el equipo A, como el B, acudimos a ambos enlaces con todas las medidas habidas y por haber. También, he vivido tres campeonatos de culturismo Natural con AECN y la WNBFA. Uno en Madrid antes de la segunda ola y los otros dos en la Comunidad Valenciana (uno de ellos en plena ola, pasando los controlas de la policía nacional, a los cuales aplaudo por su esfuerzo y simpatía en el trato que nos dieron). Lamentablemente, a pesar de “poder viajar”, una en estos momentos no piensa en ello. Prefiere quedarse en casa y con salud, pero si no vas tú, ¿quién hace tu trabajo? ¿Quién apoya a esas personas que van solas desde tan lejos y llevan tanto trabajo tras de sí para no ser vistos o recordados? Mi labor es como el espejo de ese esfuerzo, donde pueden ver los resultados a su trabajo, cómo mejorar, dónde, si lo han hecho bien o mal. Si no fotografío y grabo… muchos no tendrían ni palabras de un familiar que les diga cómo lo hicieron. Por eso, en mi papel ponía IMPRESCINDIBLE. Sabes la responsabilidad que eso lleva cuando tú eres la fotógrafa oficial. Sé que muchos podréis pensar: ¿y si va otro de esa ciudad? Claro que puede. Es verdad que muchos pueden preferirme a mí antes que a otro o bien por el trato, la confianza, etc, pero sí. Podría medio ser, ya que yo hago más que unas fotos o grabar. Ayudo en organización. Hablamos de que también se pueden ir a “freír monas” todos esos años que llevo trabajando como nadie para ganarme el título de “oficial”. Por lo tanto, fueron momentos de incertidumbre en los que te debates en si ir o no, pero sabes que debes ir porque no te queda nada ya y muchos te escriben diciéndote que eres lo único que tendrán allí. Así que solo tienes dos opciones: perder por tierra todo el año y quedarte a menos mucho dinero, o bien, intentar salvar los muebles con un chorreo escaso e ir con tu propia epi y medidas de seguridad. Ocho meses a cero no son viables para nadie. Sobre todo, con gastos, gastos y ayudando con más gastos.

El caso, es que gracias a ir con mucho cuidado y tomarme las cosas muy, pero que muy en serio (aparte de la suerte, ya que puedes pillar hasta por los ojos), he podido ir escapando del virus y seguir trabajando aunque sea un poquito. Nadie nos dice que mañana no lo podamos coger, pero al menos, una siempre intenta hacer las cosas lo máximo que puede y sabe y, como profesional, he intentado mantener todo por mi parte aunque me llamen exagerada, ya que soy de esas que siguen lavando la compra cuando llega a casa. Realmente, me lo tomo muy en serio. Y si tengo que gastar dinero en ir segura, en que vayan seguros los míos, en desinfectante individual, en gel hidroalcohólico, spray, líquido o lavar 30 veces las cosas, lo haré.

Otro día os hablaré de las bodas, de las fotografías de Navidad que he estado haciendo y de todos los proyectos. He decidido volver a darle algo de vida al blog, que entre el viajo y el nuevo, ya cumplió doce años.

Hoy, simplemente quería contaros que un fotógrafo o fotógrafa no lo tiene fácil y menos ahora con tanto a la contra. Nuestro material es caro y muchos de nosotros dependemos de que las personas puedan hacer en muchos casos eventos, reuniones, festejos, etc. Para nosotros, cada sesión o no sesión cuesta dinero. Lo más pequeño se tiene que cambiar constantemente. Hay que innovar también e intentar ofrecer cosas nuevas, como en el amor… NUNCA HAY QUE PERDER LA MECHITA que nos mantiene vivos y nos brinda esa calidez.

Somos siempre el primer recurso prescindible y el último en adquirir. En el caso de las bodas, muchas de ellas se nos cancelaron, perdiendo así, pues nuestra ventana a conocer a más personas. Fuera bautizos y comuniones. Y los que se hacen o han hecho, nos han llegado a decir que “lo siento” y que “ya les hará las fotos el primo con la cámara”. Por desgracia, a día de hoy hay muchos padres en ERTE que no pueden contratar nuestros servicios. O, como es lógico, miedos a meter a más gente o meterte con otra persona en algún sitio y quitarte la mascarilla para hacerte una foto. Yo lo comprendo porque no me la quito nunca y, cuando lo hago, es porque no hay más remedio.

En definitiva, no es fácil nuestro trabajo. Y mucha gente se piensa que es solo apretar un botón y descargar la foto (hay gente que se piensa que la cámara es un mvl y las pasas tal cual en el momento al que te la pide…). Señores y señoras… yo las edito. Aunque sea un mínimo. Quizás en otro post, también hable de nuestro trabajo diario porque no solo es ir a un sitio o que alguien venga y encender una cámara, enfocar y apretar el gatillo. Tenemos mucho más a la espalda y un desgaste de ojos impresionante, además de material o físico.

Os deseo muchísima salud.
María del Pino.

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