Mírame. El juego de Marina, de Marissa Cazpri.

14080043_955268561250317_7299020607406005042_nUna vez más, ando leyendo novela erótica de esta autora cordobesa. En esta ocasión hago este post para comentaros mi impresión sobre “Mírame. El juego de Marina”, la primera de una bilogía erótica que está dando tema para hablar.

Es curioso ver la rapidez con la que la he absorbido. En general me ha gustado bastante la saga (aunque admito que la segunda, “Mírame. Ahora te toca a ti” es mucho mejor y me parece más intensa a la hora de completar la historia que se esconde detrás del sexo y la atracción). Hablando de esta primera, me ha parecido rápida, amena, muy de “tú a tú”. De fácil comprensión y lectura.

Por poner alguna pega antes de comenzar a hablar sobre sus puntos positivos, decir que lo único que no me agrada es el uso más o menos frecuente de palabras más “fuertes” y subidas de tono en los actos sexuales. Ya comenté mi gusto (personal) sobre un “vocabulario menos duro” y algo más sutil para las escenas de sexo, así que me siento en la obligación de recalcar que Marissa sabe situarnos en todo momento en el lugar y que, a pesar de no gustarme “eso”, me ha mantenido totalmente enganchada al juego, a la intriga y a la incertidumbre de los personajes y sus personalidades.

En esta morbosa novela nos presenta el dúo Marina-Paul. Ella, se trata de una mujer algo decepcionada de su vida amorosa puesto que su marido le puso los cuernos, haciéndola así pasar al estado civil: divorciada. No es muy asidua al ligoteo y a rollos de una noche. Su mejor amiga, opuesta a ella, la anima y empuja a pasar una semana en un hotelazo de las Islas Canarias. Ya en el avión conoce al “guiri-borde” que se convertirá en el temor y placer de sus sueños eróticos más deseados. Paul, en cambio, resulta ser un galán metrosexual deseado por todas. Siempre obtiene lo que quiere y no está acostumbrado a que nadie le niegue nada. Por azares de la vida, acaban enredados en el hotel, viviendo unas vacaciones que está claro que jamás olvidarán, ya que hay segunda parte.

mirame

Al principio, muestran una relación amor-odio. Marina, desatada por el jugueteo sexual de jugar con ella misma, sin querer se acaba masturbando ante los ojos de Paul en diversas ocasiones, despertando su deseo y fantasías. Por otro lado, él se encuentra en un balancín de “te lo daría a ti si me dejaras”, ya que acaba teniendo relaciones con otras ante la mirada morbosa de Marina, a la cual le suelta siempre “mírame”.

Esto de “toma y daca”, “vivo sin ti, pero no vivo”, etcétera, acaba dando bastantes quebraderos de cabeza hasta al propio lector (esto es debido a la empatía que sintoniza al personaje con uno mismo), ya que a pesar de despedirse habiendo pasado unas vacaciones de lujo, el destino los une de nuevo, haciendo que surjan los problemas y que Marissa nos tenga que presentar un desarrollo un tanto peculiar de dos personas que se desean, pero no encuentran otra cosa que no sea motivos para NO estar juntos.

El final de la novela es un final completamente abierto. Un final que de inmediato te invitará a adquirir la segunda entrega para devorarla con mayor rapidez. De ella, ya os hablaré en otro post.

Conclusión general no solo de la novela: Marissa Cazpri es una escritora de desbordante y apasionada imaginación que sabe crear una situación completa y morbosa allá donde sus dedos comiencen a teclear. Tiene momentos muy eróticos en los que la autora no se muerde la lengua (ni los dedos o el pensamiento) para describirnos con pelos y señales las aventuras y la lujuria de los protagonistas.

Enhorabuena, compañera.

Esperando a la siguiente.

___________________________

Publicado por María del Pino.